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Seguro que quieres mejorar algún aspecto de tu vida con el que no estás a gusto. Pero cuando te pones a pensar cómo te gustaría que fuera no consigues concretar nada. ¡Es normal! Visualizar el futuro es lo que más cuesta conseguir durante una sesión de coaching. Soy Diego L. Rodríguez, coach certificado por la ICF y psicoterapeuta gestáltico en Valencia. Y antes de dedicarme a esto, trabajé como ingeniero industrial 8 años. En este artículo vas a descubrir una herramienta de coaching muy útil para hacer planes (y cumplirlos). Arrancamos.

¿Qué es un mandala?

Un mandala en coaching es una representación visual del macrocosmos y el microcosmos. De las fuerzas que van más allá del ser humano y lo que ocurre dentro del propio ser humano. ¡Vaya movida, eh! El término “mandala” es de origen indio y significa círculo.

Actualmente hay dos formas de escribir esta palabra: con acento en la primera “a” (mándala) o sin acento (mandala). La primera es como se pronunciaba originalmente. Y la segunda es una adaptación que hemos hecho los castellanoparlantes de la palabra original. Las dos son gramaticalmente correctas para la Real Academia de la lengua Española.

La historia del mandala

Los mandalas, como te he dicho, nacen en la India. Es cierto que ahora te puedes encontrar un mandala en cualquier lado… pero originalmente surgieron de la religión budista e hinduista, que todavía hoy son las que predomina en la India. Seguro que has visto un montón de mandalas en tu vida y no sabías que eran mandalas. Sin ir más lejos el rosetón de las iglesias góticas es una evolución de los mandalas budistas.

Esta universalidad de los mandalas hizo que el psiquiatra Carl Jung empezará a estudiarlos. Fue así como los mandalas se integraron en el campo de la psicología (y más tarde en el coaching).

¿Cómo se usa el mándala en coaching?

El mandala personal es una herramienta de coaching muy poderosa. Sobre todo, está centrada en el autoconocimiento del coachee. El centro del mandala representa al “sí-mismo” (selbst), la parte interior de uno mismo que se descubre en coaching.

Esta herramienta es de las más poderosas que conozco dentro del plano del autoconocimiento. Cuando te explique cómo se hace vas a entender enseguida por qué es tan potente. Mi consejo es que antes de aplicarlo en tus sesiones de coaching, primero lo hagas tú. Igual te llevas más de una sorpresa. Yo es una práctica que hago al menos una vez al año.

Este ejercicio de coaching coloca al coachee en el centro de su vida. El mandala tiene una forma cuadrada, y dentro un círculo que representa en el macrocosmos y el microcosmos. Aplicado el mandala personal al coaching, éste explica lo que pasa en el entorno y dentro del cliente.

¿Cuáles son los cuadrantes del mandala?

El mandala del autoconocimiento que aplicamos en coaching tiene cuatro cuadrantes:

  • 1º Cuadrante: ¿cómo quieres que sea tu vida justo el día de hoy dentro de un año?
  •  2º Cuadrante: ¿que necesitas incorporar, aprender, estudiar… para lograrlo?
  • 3º Cuadrante: ¿de qué necesitas deshacerte y eliminar… para lograrlo?
  • 4º Cuadrante: ¿de que vas a extraer fuerzas, energía, vitalidad… que te impulse en el día a día para no decaer y lograr tu objetivo?

¿Cómo leer los cuadrantes?

Antes de construir tu mandala en coaching, primero necesitas definir qué aspecto de tu vida quieres trabajar. No es lo mismo crear un mandala personal para el trabajo que crear un mandala personal para tu familia.

Así que primero tienes que elegir el área con la que no estás a gusto y quieres trabajar. Y después invierte diferentes cantidades de tiempo en función del cuadrante en el que quieras profundizar más o menos.

Yo te aconsejo que inviertas el mayor tiempo posible en trabajar el primer cuadrante. Luego, cuando veas mi mandala personal, vas a entender por qué te lo digo. Pero imagino que ya puedes hacerte una idea. Cuanto más afiles el hacha, más fácil será después cortar el árbol.

Si no tienes definido cómo quieres que sea tu vida, no tiene sentido que trabajes tu mandala personal. ¿Qué necesitas incorporar? ¿De qué necesitas deshacerte? Para encontrar estas respuestas primero tienes que saber donde quieres llegar. ¿Entiendes lo que te quiero decir?

Ejercicio Mandala Coaching (aplicado en las sesiones)

Para que lo veas más claro, a continuación te detallo un ejemplo de un mandala personal:

Vamos a trabajar algo que es bastante común en coaching: la relación de un jefe con su equipo de trabajo. Y vamos a suponer que el jefe se llama a María, que es un nombre que me gusta. J

  • 1º Cuadrante: María dentro de un año quiere tener una relación de confianza mutua con su equipo. Quiere lograr que cuando algo que no sea del trabajo les preocupe, tengan la confianza de contárselo.
  • 2º Cuadrante: ¿qué necesita incorporar y aprender María? La primera herramienta que María necesita aprender tu ya la conoces. ¿Te suena la escalera de inferencias? Revisa este artículo. También necesitaría aprender a mejorar su empatía y su escucha.
  • 3º Cuadrante: ¿de que necesitas deshacerte y eliminar… Para lograrlo? ¿Y que necesita olvidar? Por ejemplo, necesita dejar de tener presente todo el rato que ella es la jefa. Para que pueda sentirse a gusto y abrirse con su equipo.
  • 4º Cuadrante: ¿de donde va a sacar la energía para generar este cambio? Esto ya es muy personal, yo por ejemplo recibo energía de dormir bien, comer saludablemente, entrenar…

¿Para qué sirve un mandala?

El mandala personal es una gran herramienta de coaching, de eso espero ya haberte convencido. Pero todavía no te lo he contado todo. Te vas a encontrar con que tu coachee no logra visualizar como le gustaría verse dentro de un año. Y esto va a hacer que tengas problemas para definir con ellos el plan de acción. Es aquí donde entra en juego en mandala personal.

Si lo usas les será más fácil dividir las tareas que tiene que hacer para lograr su objetivo. Y, juntando los cuatro cuadrantes, tendrás el clásico plan de un proceso de coaching. El mandala en coaching mezcla el autoconocimiento con el plan de acción. Es decir, primero te conoces y luego en función de lo que necesitas, actúas.  Primero desarrollas quien quiere ser en el futuro y luego creas tu plan de acción. Te lo estoy contando y me estoy emocionando porque me encanta esta herramienta.

Mi mandala vital

Pensando en los pocos conocimientos que tenía sobre psicología, crecimiento personal, coaching…  cuando hice mi primer mandala personal, no me parece que el resultado fuera tan malo. Pero ahora, con todo lo que sé, creo que es muy mejorable.

No te flageles si el primer mandala personal que haces no te sale perfecto. Recuerda que no hay mandalas buenos ni malos, en cada momento necesitas un mandala diferente. Si este fue el que hice yo, sería el que necesitaba en aquel momento.

El mandala en coaching se utiliza para cerrar las sesiones. Se utiliza a modo de conclusión para trabajar el plan de acción. La primera parte en coaching está reservada para otra herramienta. Una herramienta que tienes que utilizar si o si. Una herramienta que te desvelaré en el próximo artículo.

 

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